Vecinos inundados: «lo que prima en ellos es la mentira, la desidia y la despreocupación»
El pasado viernes vecinos de la ciudad participaron de una reunión en la Secretaría de Viviendas de Nación por las 142, en virtud de dialogar sobre las 142 casas para los vecinos inundados. Tras el encuentro elaboraron un documento donde registran lo acontecido en la reunión. Con mucha bronca e indignación elaboraron el siguiente comunicado:
Viviendas para inundados: “Pará, prendé la tele, ¿hicimos un gol?”
Estas son las textuales palabras de funcionarios de Cambiemos en medio de una reunión para hablar de la angustiosa espera de 142 familias por recibir una vivienda fuera del agua.
De entre las cosas que hemos tenido que vivir durante estos casi cuatro años de gestiones incesantes para tratar de poner en agenda la relocalización de familias inundadas de Luján, las anécdotas vividas se multiplican y rozan lo humillante. Sin embargo, en la gestión de la tarde de ayer en la Secretaría de Viviendas de Nación superó cualquier ficción: mientras hablábamos con preocupación sobre la actualidad de las virtualmente 58 viviendas paradas, la planta depuradora que quizá no se termine de construir y el futuro incierto de las últimas 84 casas, uno de los funcionarios pidió encender el televisor que se encontraba en la sala para ver si Argentina había metido un gol.
Y aunque parezca mentira, no nos sorprende, porque hemos entendido que lo que prima en ellos es la mentira, la desidia y la despreocupación por este tema. Que solo se toma (en el caso de que se tome) alguna carta en el asunto cuando el agua tapa a los vecinos, y que cuando se va, también se lleva cualquier intento por resolver la problemática de manera eficaz.
En estos casi cuatro años hemos estado inundados. Pero no por el río. Hemos estado inundados de promesas, de mentiras, de engaños, de malos tratos, de excusas, de los “no se puede”, de la burocracia…
Los vecinos y vecinas inundados quieren y tienen derecho a la vivienda que les han prometido. Como Comisión de control y seguimiento queremos lo mismo, a la vez que hacer una reserva en el espacio que se libere de ocupación, y también construir un barrio, un barrio en donde prevalezcan lazos de solidaridad, escucha, lucha y organización. Para que ningún candidato se acerque a seguir inundando de promesas falsas a la gente.