Ultiman detalles de la Peregrinación Juvenil a Luján
Este lunes, en la sede del Arzobispado de Buenos Aires, la 41° Peregrinación a Pie a Luján, fue uno de los temas que abordaron el cardenal Mario Aurelio Poli ──arzobispo de Buenos Aires──, monseñor Ernesto Giobando SJ ──vicario para la Pastoral de Niños y obispo auxiliar porteño──, el padre Juan Bautista Xatruch ──responsable de la Peregrinación a Pie a Luján── y el padre Iván Dornelles, director ejecutivo de la Vicaría de Niños.
Ante la muy buena respuesta de los medios a esta invitación a conversar sobre estos dos gestos tan característicos de los fieles de Buenos Aires, el cardenal Poli se refirió a la historia de la Virgen de Luján, resaltó a dos figuras que tuvieron una importancia decisiva en el cuidado y difusión de la devoción a Luján: el Negro Manuel y el padre Salvaire, “dos apóstoles de la Virgen”, calificó Poli.
El cardenal Poli caracterizó a la Peregrinación como “una experiencia vital (…), un río de gente que va a Luján y que es imparable, cada año crece más”. Y agregó: “es una peregrinación autoconvocada, (…) no sabemos cuánta gente va, pero sí sabemos que hay muchos que ya están pensando cómo van a patear los 60 kilómetros el sábado para ir a buscar la gracia de la Virgen. Parroquias, comunidades, oficinas, amigos, familias, llevan adelante el diálogo sencillo de planificar dónde se encuentran, cuál es el camino, de dónde se sale”.
Dentro de la estructura de la iglesia porteña, la Comisión Arquidiocesana de Piedad Popular “se pone la servicio del peregrino. Son fuerzas vivas que se convocan para el evento a fin de servir; hay una organización muy importante atrás de esta peregrinación”, expresó Poli.
El padre Xatruch destacó una propuesta novedosa para la una de la madrugada del domingo 4 de octubre: encender una vela entre los caminantes, para dar luz en el camino: “Invitamos a los peregrinos a llevar una velita para encenderla a la una de la madrugada del domingo 4 en el camino, para que se ilumine ese camino. Esa luz que encendemos es la luz que brota de la mirada de la Virgen, que es la Madre de todos, y nos ayuda a reconocernos hermanos”.
Y la propuesta de todos los años, ayudar a los que menos tienen, pero con otras variantes: “Desde hace muchos años juntamos alimentos para los más necesitados. Pero tenemos una nueva para este año: los que caminan y los que no, como un modo de sumarse a esta fiesta de fe que es la peregrinación, invitamos a cada hora que recen un Ave María a la Virgen pidiendo por la Patria y le pedimos que nos siga ayudando”, explicó el padre Xatruch.
Al referirse al lema, dijo Xatruch: “ ‘Gracias, Madre, por estar siempre’ porque muchos peregrinos llegan a la Virgen para agradecerle que siempre está con nosotros” y ‘ayudanos a cuidar la patria” porque cuidar la patria es trabajo de todos los días. Cuidar la patria es cuidar a los chicos, a los mayores, a la familia, a las instituciones. Cuidar la patria es cuidar que no se resquebraje el tejido social. Entonces le pedimos a la Virgen, como Madre nuestra, que nos ayude”.
Sobre el trabajo de la Comisión Arquidiocesana de Piedad Popular afirmó el padre Xatruch: “Contamos con más de 6.000 servidores, preparamos los Puestos Sanitarios y de Apoyo porque la gran mayoría de los peregrinos no son los que van organizados desde las parroquias. Todo lo que nosotros organizamos es para el 80% que espontáneamente caminan. Por eso preparamos todo para que tengan lo necesario para el camino”. (…) La comisión se organiza “para estar al servicio del peregrino, del hermano, incluso algunos quizás sin compartir la fe. Entonces, a través de esto, también buscamos un modo de cuidar la patria, ayudándonos todos. La vida es una peregrinación en donde todos nos ayudamos mutuamente. Este servicio está pensado para que todos puedan llegar a la Basílica de Luján. Para nosotros estar al servicio del peregrino es una forma de peregrinar”.
