Se dilatan cada vez más las obras de la autopista Luján – Mercedes

AUTOPISTA FANTASMA. Una parte de la traza está terminada pero no tiene salida ni tránsito
A pesar de que han pasado varios años de la iniciación de las obras, la Autopista Luján – Mercedes carece de un tramo fundamental y no logra todavía tener un enlace directo al Acceso Oeste.
La autopista estaba proyectada para ser una vía rápida, pero existen varios kilómetros que por ahora no tienen solución. Se trata del tramo que va desde la calle Pascual Simone hasta la Universidad Nacional de Luján.
Quienes hoy vienen desde Mercedes, encuentran la obra terminada hasta el barrio Loreto de Jáuregui, de ahí en más deben transitar por la peligrosa ruta 5, hoy saturada de vehículos. El tramo que va desde el barrio Loreto hasta la calle Pascual Simone (Barrio Los Gallitos) ya está asfaltada pero no habilitada y se ha convertido en un corredor fantasma por detrás del barrio Hostería en donde nadie puede circular.
Las obras de esa futura carretera terminan muy cerca del arroyo Gutiérrez y desde allí hasta la vieja ruta 7 la traza aún debe ser liberada.
Los terrenos en cuestión pertenecen a distintos propietarios y un tramo importante a terrenos de la Universidad Nacional de Luján.
La posición de la Universidad
El rector de la UNLu, Carlos Cansanello, dijo esta semana que la Universidad ha sido la más perjudicada por la obra por cortar sus terrenos en dos partes, pero que ha sido generosa para contribuir con la realización de la obra.
«Hay un imaginario que la Universidad estaría entorpeciendo el paso, de ninguna manera es así» remarcó Cansanello.
El máximo responsable de la Universidad aseguró que mantiene contactos continuos con el órgano de Contros de las Concesiones Viales (OCCOVI) y que de la información que tiene «se puede colegir que no se han terminado de resolver las expropiaciones necesarias».
El rector se refiere justamente a los terrenos privados comprendidos entre la calle Pascual Simone y la Universidad.
Por otra parte indicó que no hay oposición de la UNLu para que la cinta asfática pase por sus terrenos aunque esto signifique un gran inconveniente para la integración de las actividades.
Cansanello explicó que esa casa de estudios tiene que ser muy firme para que «este deterioro sea compensado de alguna manera y que no entorpezca una obra de tamaña importancia para la comunidad».