Rita: «A 30 años del último gobierno de Sallaberry, su legado sigue más firme que nunca»
«Hace exactamente 30 años, don Silverio Pedro Sallaberry ganaba por última vez las elecciones municipales del año 1991, marcadas por una inusual movilización política. La Unión Vecinal, como en todas las contiendas electorales desde 1973, se presentó con su tradicional boleta local, bajo el número 119. Sallaberry encabezó la lista como candidato a Intendente Municipal, comenzando una campaña que culminaría el 8 de septiembre impulsando, tal y como vino haciendo desde sus inicios en la política, su discurso y propuestas en dos ejes: transparencia y eficiencia. Tenía como respaldo sus gestiones anteriores al frente de la Municipalidad, en las cuales fue evidente el progreso y avance del desarrollo en nuestra comunidad. Asfaltos, industrias, extensión de servicios públicos, cultura, transparencia y orden eran algunas de las palabras que estaban asociadas a don Pedro, y que para el año 1991 necesitaban ser recuperadas y cristalizadas en Luján.
Entre 1991 y 1995, el Intendente Sallaberry comenzó a poner en marcha su plan de gobierno, visto siempre desde una perspectiva integral: sin el mejoramiento de la infraestructura en barrios y localidades, no era posible siquiera pensar en una mejor calidad de vida ni en un distrito mucho más igualitario en cuanto a las oportunidades de progreso para cada uno de los lujanenses. Por eso el asfaltado de buena parte de Luján y sus localidades y el mejoramiento de los servicios públicos como el agua corriente, gas natural y cloacas; por eso la construcción de escuelas y el mejoramiento de los centros de atención primarias de la salud; por eso el impulso a la cultura potenciando el Teatro Municipal y el Museo de Bellas Artes, entre muchas otras obras de gobierno. De esa forma transcurrieron los cuatro años de la última gestión de Sallaberry, que no defraudó a los vecinos y que mantuvo siempre su impronta hacendosa por medio de la cual era reconocido. Todo fue posible, también, gracias al compromiso de sus colaboradores históricos, como Gerardo Amado, Irundo Costa y Chola Prince, entre muchos otros, que reflejaron fielmente la impronta vecinalista y a quienes se los recuerda incluso hoy en día por el legado que dejaron a la comunidad de Luján. La enorme cantidad de obras que vemos en las calles y la mejor calidad de vida es la herencia de este grupo de vecinos, que trabajó denodadamente para forjar nuestro Luján.
Luego de 1995, la vara que dejó el ya exintendente era muy alta. La Unión Vecinal continuaba con su actividad política bajo su guía, hasta su retiro definitivo en el año 2003, momento desafiante en el cual el partido político local debía demostrar que era capaz de trascender a su fundador y líder por décadas. Así fue que la Unión Vecinal nunca dejó de tener representación en el Concejo Deliberante, adaptándose a los nuevos tiempos y la nueva conformación de la comunidad de Luján. Era necesario adaptarse, pero sin dejar de lado los ejes de trabajo más importantes: la transparencia y la eficiencia. Así, el vecinalismo lujanense emprendió un trabajo conjunto con otras fuerzas políticas, en pos de lograr frentes electorales y coaliciones de gobierno competitivos, logrando colocarse nuevamente como una alternativa viable, con un proyecto claro y con una fuerte vocación de liderazgo.
Pasaron 30 años después de aquel 8 de septiembre de 1991, y en pocos días los ciudadanos concurrimos una vez más a las urnas para expresar nuestra decisión política. Como en aquellos años, nos enfrentamos a una situación inédita en nuestra historia, siendo necesario recuperar las prioridades que hicieron grande nuestro Luján y escuchar con atención lo que los vecinos nos piden, que no es ni más ni menos de lo que ha impulsado Sallaberry en su último mandato. Hemos podido comprobar que, en estos momentos difíciles, es cuando Don Pedro sigue presente con fuerza en la memoria colectiva. Para nosotros, seguir su obra y sus valores es el respetuoso homenaje que rendimos hacia ese hombre que caló tan profundo en Luján. Con orgullo podemos decir, que su legado está más firme que nunca».
Por Rita Sallaberry, Presidenta de la Unión Vecinal.