Río Luján: experto propone diferentes obras según cada tramo de la cuenca
Tras las inundaciones que afectaron la ciudad de Luján, dejaron más que nunca al descubierto las necesidades de realizar obras estructurales en la cuenca del Río Luján.
El ingeniero Adolfo Guitelman. Del estudio Guitelman SA Consultores en Ingeniería
Luján en línea dialogó con el Ingeniero Adolfo Guitelman, especialista en inundaciones, quién realizó un análisis de las causas del problema y propuso una serie de obras para evitar que la ciudad vuelva a pasar por otra extrema situación.
El especialista evaluó que si bien desde 1970 en adelante se han intensificado los registros de lluvias, este no es el único factor por el cual si inunda Luján: «Hay mucha intrusión de construcciones, en toda el área que deberíamos respetar, que es el valle natural de inundación del curso de agua».
«Yo llamo intrusión a toda invasión hecha con planes o sin planes del curso de agua en todo el valle de inundación, cuándo yo construyo un terraplén, un alteo, un barrio, un barrio cerrado, o una construcción del tipo precaria pero invadiendo, yo estoy generando toda una problemática no solo desde lo hídrico sino también desde los aspectos de vida, de contaminación y social» detalló el especialista.
Al ser consultado por los canales clandestinos que puedan existir río arriba, Guitelman señalo que «el manejo anárquico» impide la realización de un plan estructurado de obras. «Si no estructuramos un plan global las cosas van a ser peor» dijo.
El experto indicó que el Rió Luján tiene más de 140 kilómetros de extensión y si se suman los cursos de agua tributarios, se alcanza una extensión total de unos 450 kilómetros. También detalló que la ciudad de Luján tiene «una topografía muy plana» y esto hace que con precipitaciones importantes «el río no encuentra un lugar para contenerse y se derrama hacia lugares afectando gravemente a la gente que está en esas cotas bajas».
Soluciones a la vista
Al momento de analizar las posibles soluciones explicó que hay que trabajar en un plan integral que analice toda la problemática de la cuenca que abarque lo hidráulico, lo urbanístico, los asentamientos y lo social, entre otros aspectos. Agregó que el plan no puede resolver el problema de alguien en particular en detrimento de otros.
Guintelman, dividió el posible plan integral según los distintos tramos de la cuenca:
«En la cuenca alta donde tenemos cota, hay que retener y detener el agua para que no vaya tan rápido» y detalló que esto se puede lograr con reservóreos o represas.
«En la cuenca media quizás haya algunos lugares que dragar para un mejor escurrimiento» y propuso que en largo plazo no se produzcan nuevos asentamientos y quitar parte de los ya existentes. Se puede pensar en un plan de mitigación y quizás sea «más económico relocalizar y liberar el paso de agua que dejar a toda la gente en ese lugar sometida a las diferentes etapas de inundación» agregó.
Para otros tramos del río, el especialista dijo que se puede conducir mejor el agua hacia su desembocadura. «Tenemos que usar toda la artillería de la hidráulica, cuándo hablo eventualmente de dragar, canalizar, armar un canal secundario o un aliviador, todo eso es conducir, todo eso forma parte de la artillería que la hidráulica nos nutre para mejorar» resumió.
Por otra parte señaló que las obras que hoy se están llevando a cabo pueden contribuir, pero no forman parte del plan integral que debe encararse.
En relación los plazos que una obra englobadora puede demandar, advirtió que estas soluciones «superan el tiempo de un gobierno» pero con cada etapa de un plan estructurado «cada día el vecino está un poco mejor que el día anterior».
Más allá de todo, reconoció que las obras hidráulicas no van a resolver definitivamente los problemas, pero si van a aliviar los efectos de las inundaciones. «Es mentira decir que va a haber afectación cero, pero vamos a mitigar» concluyó.