Recuerdos de Antaño: Maestros Cerveceros en Luján

Publicado: 6 de julio de 2023

DESDE EUROPA A LUJAN

Y no hace falta esperar hasta el 19 de enero -“Día del Cervecero”-, para recordar que en aquel Luján con calles de tierra, sin automóviles, sin su actual Basílica, pero ofreciéndose generoso, para que en su fecundo suelo, amparado por la Virgen, se radicaran los laboriosos brazos de los inmigrantes. Entre ellos, los maestros cerveceros.

La notable corriente inmigratoria que arribó a estas tierras a finales de los años 1800, trajo albañiles, panaderos, artesanos, y entre otros oficios, también expertos licoreros atraídos por la generosidad de este país. Entre esas pioneras familias que se afincaron en la Villa de Luján estaban los Monti (Francisco y Genesio), quienes en 1883 se establecieron en la hoy la calle Alsina (entre Lavalle y 25 de Mayo), y comenzaron a elaborar sus productos (cerveza, entre ellos) bajo el nombre de Licorería y Fábrica de Aguas Gaseosas “LUJAN” de Francisco Monti y Hnos. 

Tiempo después, Genesio decide fundar su propia fábrica de cerveza, licores y aguas gaseosas, en la esquina de avenida La Plata (hoy Humberto) y Las Heras, en el mismo lugar donde hoy funciona esta tradicional empresa familiar que, como mudo testigo de aquellos años fundacionales, aún conserva una antigua chimenea y también las arcadas de las caballerizas de donde salían los carros a transportar los productos.

Más adelante, el gran incremento en la demanda de cerveza hace que la firma lujanense estime conveniente dejar de elaborar este producto, para convertirse en concesionaria de la marca Quilmes. Pero no fue éste un caso aislado, dado que en aquella época, el sistema de producción y comercialización puesto en práctica por las grandes cerveceras nacionales como la Bieckert y Quilmes, prácticamente obligan a desaparecer a las pequeñas malterías que se encontraban diseminadas en Buenos Aires y parte de la Provincia. Pero el caso de Luján no fue uno más, ya que la obra de don Genesio Monti se hizo acreedora de un reconocimiento que tuvo difusión nacional, cuando en la edición del 20 de agosto de 1926 del diario La Razón le dedica estas líneas: “Meritoria es la actuación del Sr. Monti. Dotado de gran laboriosidad y rara intuición, dejó siempre el sello inconfundible de su personalidad en todas las obras que intervino. Dedicado a la fabricación de bebidas y aguas gaseosas, constituyó el establecimiento de esa índole que actualmente posee”. 

Pero no fue don Genesio el único fabricante de cerveza lujanense. En aquellos años, don Felipe Schmahl realizaba su elaboración artesanal en un galpón ubicado en la hoy General Paz (entre Mitre y San Martín) y también de antiguos documentos surge (aunque no precisa la ubicación) la Cervecería “La Inagotable” de E. Soroskinski, también fabricante de vinos y licores. 

ENVASES DE ANTAÑO

Sorprende a los hoy acostumbrados al envase descartable de aluminio o plástico, observar las antiguas botellas de aquellos tiempos. Los porrones de cerveza o de licor, estaban fabricados en una especie de cerámica lustrada con formas pintorescas. De gran peso, servían además como “bolsas de agua caliente” para los pies en las noches de invierno. Y cuando las tres firmas lujanenses dejaron de fabricar cerveza, aquellos antiguos y resistentes envases fueron utilizados (enterrados con el fondo hacia arriba) para hacer canteros o marcar caminos.

Si bien el desarrollo de la industria cervecera era importante a principios de siglo XX, los porrones eran importados y la cebada no tenía la calidad requerida. Sólo entre 1910 y 1920 comienza nuestro país a producir cebada cervecera de excelente calidad, gracias a las semillas importadas desde Australia y Europa, con las que nuestros agricultores lograron ubicar a la Argentina entre una de las más importantes exportadoras de este cereal indispensable en los países tradicionalmente cerveceros.

Hoy, ya en siglo XXI, a más de cien años de la instalación de las primeras malterías, la historia vuelve a repetirse. En las afueras de la ciudad, sobre la Ruta 6, fruto de los tiempos modernos y de la tecnología, se yergue una gran empresa cervecera, donde la elaboración es industrial, a gran escala y donde tal vez ignoren que no son fundadores sino continuadores de este rubro en Luján. Porque allá muy lejos en el tiempo, llegaron llenos de sueños a nuestra Villa, aquellos legendarios inmigrantes que inauguraron las pioneras cervecerías artesanales de Monti, de Soroskinski y de Schmahl.

Fuente: Junta Municipal de Estudios Históricos.