Proponen la creación de una «Unidad de Salud» dentro del Palacio Municipal

Publicado: 30 de octubre de 2017

En el marco de la última sesión ordinaria del 6 de noviembre, la concejal de Peronismo Para la Victoria Vanina Pascualín presentó un proyecto de comunicación para crear una Unidad de Salud en el Palacio Municipal. Asimismo, señala la necesidad de un establecer un Área Cardioprotegida dentro del Palacio Municipal en San Martín 550, por lo que se deberá realizar la contratación de personal capacitado para desempeñarse.

Además, le solicita al Departamento Ejecutivo Municipal, mediante la Subdirección de Defensa Civil dependiente de la Secretaría de Políticas Sociales, o el área que considere pertinente, dicten cursos de capacitación sobre Reanimación Cardiopulmonar (RCP) y Primeros Auxilios destinada al personal Municipal.

AlgunosConsiderando:
Que el papel del Enfermero es primordial e imprescindible en la atención inicial al individuo descompensado, politraumatizado, que presente alteraciones en su presión arterial, niveles de glucemia, incluso sufriendo un paro cardiorrespiratorio (PCR), etc.
Que el tratamiento y cuidados de enfermería deben ser prematuros para evitar riesgos mayores, siendo fundamental mejorar la calidad asistencial pre-hospitalaria.
Que la rápida y efectiva acción de personal capacitado, es factor determinante en la supervivencia y disminución de secuelas del paciente, siendo la actuación de dicho personal, ineludible y fundamental dentro de los equipos de emergencias pre-hospitalario.
Que según la Organización Mundial de la Salud (OMS) las Enfermedades Cardiovasculares (ECV) son la principal causa de muerte en todo el mundo. Cada año mueren más personas por ECV que por cualquier otra causa.
Que las muertes por ECV afectan por igual a ambos sexos, y más del 80% se producen en países de ingresos bajos y medios. Se calcula que en el 2030 morirán cerca de 23,6 millones de personas por ECV, sobre todo por cardiopatías y ACV, y se prevé que sigan siendo la principal causa de muerte.
Que coincidiendo con lo enunciado por la OMS, en nuestro país, la enfermedad cardiovascular es la primera causa de muerte prevenible y provoca alrededor de 100.000 muertes anuales. Según el estudio argentino PRISMA, publicado en la Revista Argentina de Cardiología, la incidencia de muerte súbita en mayores de 18 años es de 73 casos por cada 100.000 habitantes por año. El 49% de estas muertes no tiene antecedentes cardiovasculares, y el 70% se producen fuera de los hospitales.
Que en Argentina un 10% de la población fallece a causa de la llamada muerte súbita y un 20% de la población sana desconoce o no sabe que puede morir súbitamente por esta causa, por esto es fundamental el control y la prevención.
Que en la actualidad, la tasa de supervivencia tras un paro cardíaco repentino es inferior al 7%, y que la probabilidad de que la resucitación tenga éxito se reduce aproximadamente un 10% con cada minuto transcurrido.
Que los sistemas de emergencia con unidades móviles (ambulancias) tienen su principal problema en el tiempo que tardan en llegar al lugar donde ocurre el paro cardíaco, dado que llegan al socorro de la víctima en el mejor de los casos entre los 10 a 15 minutos de producido el colapso. Por lo tanto queda claro que difícilmente una ambulancia llegue dentro del lapso de viabilidad y la suerte de la víctima depende de quién esté cerca para que inicie la Reanimación Cardiopulmonar (RCP) cuanto antes.
Que de proporcionarse RCP de forma inmediata, muchas víctimas en Fibrilación Ventricular (FV) pueden sobrevivir con una función neurológica intacta, sobre todo si la RCP se realiza antes de los tres minutos del paro y la desfibrilación se realiza dentro de los 5 a 10 minutos después del evento. La realización de RCP inmediata mantiene la FV y retrasa la aparición de asistolia y se extiende por tanto la ventana de tiempo durante la cual se puede producir la desfibrilación. La RCP básica por sí sola, sin embargo, es poco probable que haga terminar la FV y restablezca un ritmo con pulso. Es necesario por tanto, integrar la RCP con el uso del Desfibrilador Externo Automático (DEA).