Mensaje de Pascua del arzobispo Agustín Radrizzani
Hermanos queridos, de corazón quiero desearles a todos una felicísima Pascua de Resurrección.
Tengo la impresión de que el pueblo de Dios está más centrado en la dimensión religiosa durante el Domingo de Ramos o el Viernes Santo, que no el Domingo de Pascua.
Sin embargo, el Domingo de Pascua es aquel domingo, aquella fecha, aquella oportunidad que Dios nos abre para vivir todo el año; dice san Atanasio “la Resurrección de Jesús hace de nuestra vida una fiesta sin fin”.
Por eso cuando la Conferencia Episcopal Argentina a través de sus representantes nos dice ‘fortalecer la amistad social’ esta amistad y esta fraternidad nace de la Pascua de Jesucristo, porque Él hace nueva todas las cosas.
Y entonces este sentido pascual, sentido de fiesta nos abre el corazón a la Esperanza. Por eso nos damos cuenta que los santos han tenido persecuciones, han tenido sufrimientos y aún en medio de las enfermedades conservaban siempre la alegría pascual.
Esta alegría pascual nos lleva a que nosotros vivimos con la esperanza de poder hacer un mundo más justo, más fraterno, más solidario y en última instancia nos lleva a encontrarnos con el Dios vivo.
Por eso, por muchas dificultades que nosotros tengamos, sabiendo que Cristo ha resucitado, por eso nos decimos unos a otros ‘Felices Pascuas de Resurrección’ queremos vivir la alegría pascual.
Él hace con su resurrección, de nuestra vida, una fiesta sin fin.
Un saludo cariñoso para todos. Gracias
Agustín
Obispo de Mercedes – Luján