FÚTBOL DE ASCENSO

Luján celebró el ascenso con una fiesta inolvidable

Publicado: 25 de octubre de 2026

El Lujanero consiguió el ascenso a la Primera B con un condimento especial: tuvo que afrontar gran parte del encuentro con diez jugadores, luego de la expulsión de Tomás Dopazo a los 38 minutos del primer tiempo. Pese a la inferioridad numérica, el equipo sostuvo la ventaja y terminó desatando una celebración que se extendió mucho más allá del estadio.

Tras el pitazo final, jugadores e hinchas protagonizaron un festejo cargado de emoción. En las tribunas del estadio del barrio San Emilio hubo familias, chicos, mujeres y numerosos simpatizantes que acompañaron al plantel en una jornada histórica. También dijeron presente hinchas reconocidos y protagonistas que, en distintos momentos, formaron parte de la historia y de la gran convocatoria popular del club.

La emoción de la premiación y el festejo en las calles

Luego llegó el momento de la entrega de medallas. Las autoridades fueron distinguiendo uno por uno a los futbolistas que hicieron posible el objetivo. Finalmente, el capitán recibió la copa, que fue levantada en medio de la alegría de todo el plantel. Con el trofeo en alto, los muchachos dieron la vuelta olímpica ante el aplauso y el aliento de la gente.

La celebración no terminó en el estadio. Una importante cantidad de hinchas se trasladó hasta el centro de la ciudad y se reunió en la plaza Belgrano para continuar festejando un logro esperado durante 35 años.

Memoria, legado y sentido de pertenencia

La jornada también tuvo un significado especial por el recuerdo del querido Pulga Fredes. El legado del exentrenador tuvo continuidad en Martín Pérez Bianchi, quien fue parte del camino que terminó con el regreso del club a la Primera B.

Fue una tarde de fútbol, emoción, memoria y sentido de pertenencia. Desde antes del comienzo del partido, el barrio San Emilio vivió un clima especial y, con el resultado consumado, Luján volvió a celebrar un ascenso que quedará guardado en la historia del club.