Los plazos fijos ajustados por inflación tuvieron un aumento de más del 130%
El plazo fijo UVA está recobrando su fuerza en el mercado de inversiones, luego de tener un breve receso. Este instrumento de ahorro protegido de la inflación, que establece su tasa de
interés según los índices inflacionarios, es la mejor opción de inversión en el marco de la inestabilidad económica.
Durante los últimos meses el Banco Central de la República Argentina (BCRA) había aumentado los porcentajes de interés en el plazo fijo tradicional, haciendo esta opción más
tentadora. Esto se debe a que los plazos fijos tradicionales son a 30 días, mientras que los UVA tienen un mínimo de 90 días para poder obtener el rendimiento.
A pesar de esta desventaja en los plazos, el UVA sigue siendo la opción más conveniente para ahorristas e inversiones. Esto se debe a que el porcentaje de rédito de la inversión es
igual al Índice de Precio al Consumidor que publica el Instituto Nacional de Estadística y Censos. Mes a mes este índice continúa subiendo, llegando en la última publicación a un
78,5% de variación interanual, mientras que el plazo fijo tradicional se establece en un 69,5%.
Sin embargo, los plazos fijos UVA pueden ser precancelables, esto significa que, si se opta por cancelar la operación antes de la fecha acordada, el cliente obtendrá un rendimiento a
plazo fijo tradicional, pero no perderá su dinero. Esta estrategia no es conveniente, ya que se esperan porcentajes de devolución muy altos para los plazos ajustados por inflación en
los próximos meses, con aumentos aproximados del 130%.
Esta oferta tan tentadora no es promocionada por entidades financieras o bancarias, que deciden ocultar esta posibilidad a la vista del consumidor. En muchos casos las financieras
ponen trabas o límites de inversión para los ahorristas, mientras que los bancos esconden del menú del Home banking la opción de invertir en este plazo. Ante esto el BCRA tomó
fuertes medidas, estableciendo a través de la Comunicación “A” 7585, que todos los bancos deben ofrecer este tipo de plazo, con un tope de 10 millones de pesos, al igual que el
tradicional.
Los expertos en herramientas de inversión recomiendan generar una calesita de cobranzas, donde invirtiendo a ciertos plazos, luego de unos meses, se pueda obtener rédito indexado
al dólar cada 30 días. Esto se logra haciendo una primera inversión de un cierto monto a 90 días, otra a 120 días y otra a 150 días, todas en plazo fijo UVA, y del mismo valor. Luego
vencido cada plazo se debe renovar el capital inicial y las ganancias a 90 días. Esto genera una calesita donde cada 30 días se pueden cobrar los montos, con capitalización de interés y
todos al valor de la inflación.