La cooperativa de “cirujas” y el reencuentro con la historia en cada recorrida

Publicado: 3 de noviembre de 2021

El esquema de caminatas del Frente de Todos con el lema de Escuchar y Acompañar se profundiza semana a semana en barrios y localidades del Partido. Días atrás, tocó el turno del barrio San Pedro y Villa María donde, entre aplauso y aplauso para hablar con los vecinos, también salieron historias valiosas para rescatar y no olvidar. 

En este caso, César Siror -segundo candidato a concejal por el Frente de Todos- se reencontró con Abelardo “Chango” Almada, quien fuera el primer presidente de la Cooperativa de Recicladores Informales de Luján, una iniciativa comunitaria que tuvo como protagonistas a Eduardo “Negro” Moreno en su rol de impulsor permanente; y a Miguel Prince como intendente en constante acompañamiento al proyecto.

“Fue un lindo encuentro porque tanto con Abelardo como con Richard La Vega recordábamos que, dentro de la provincia de Buenos Aires, el primer intento de cooperativizar a los recolectores informales de residuos fue en Luján. Allí todos tienen en la memoria el trabajo de Eduardo Moreno, quien encabezó el proyecto que contó con alrededor de 25 trabajadores. Desde el año 1987 estaba en el programa de gobierno generado a partir de la participación colectiva y con vecinos de los barrios San Fermín y San Jorge se llevó adelante la cooperativa en el año 1988” señaló Siror. 

“Es para destacar que a muchos de los recolectores, “cirujas” como se le decía, eran ya conocidos del compañero Miguel Prince desde principio de los 80’, porque era quien los defendía y los liberaba cuando terminaban en la comisaría, a partir de las denuncias de Irundo Costa, el funcionario del vecinalismo (de Sallaberry y Amado), que al verlos trabajar en el basural llamaba a la policía y eso generaba detenciones a los trabajadores informales”, rememoraron en la charla.

Aberlardo Almada y La Vega, quien también participó en el emprendimiento comunitario (como Jorge Dohur o Margarita Rodriguez, entre otros), recordaron que “en el ingreso del barrio San Jorge se alquiló un galpón donde se lavaban trapos; donde había una trituradora de papel y plástico. Todo se hizo de a poco y se contó también con ayuda de Mario Cafiero, compañero cercano de Moreno antes de que El Negro viniera a vivir a Olivera. Es para destacar la figura de Moreno que trabajó además en el Consejo Municipal de Acción Cooperativa, la promoción de la COVILU y tuvo una rica historia en el peronismo, con un altísimo compromiso social”.

Entre algunas de las tareas que se fueron generando, por ejemplo también se había programado solicitar un crédito para emprendimientos sociales vía el Banco Provincia, para la compra de camión y otros equipamientos. Sin embargo, el proceso de destitución de Miguel Prince derivó en la dispersión del voluntarioso intento y no era para menos: “Uno de los cargos que se le endilgaron al compañero Intendente era haber pagado tres meses de alquiler del galpón sin que hubiera matrícula de Cooperativa, más allá que como colectivo social tenían un Decreto Municiapl de Entidad de Bien Público y desde allí se les ayudó para el comienzo de las actividades. Esto no es menor porque el reconocimiento a un emprendimiento de estas características es -sino el primero- uno de los primeros a nivel nacional”, completó Siror.

En el encuentro con Almada, también recordaron que en asamblea eligieron ponerle Cooperativa de recolectores informales de residuos “Virgen de Luján”, nombre que fue criticado por algunos sectores conservadores eclesiásticos y políticos, lo que conllevó al cambio de nombre por “Río Luján”. Con el cambio de gobierno y la consecuente regresión en la política pública de acompañar el desarrollo de proyectos comunitarios, la iniciativa de aquella época quedó trunca, más aún con el fallecimiento de Moreno.

Pero más allá de eso, todavía quedan en la memoria las iniciativas conjuntas entre trabajadores, vecinas, militantes y el estado municipal, cuando -por ejemplo- llegó a Luján Alejandro Dolina y Guillermo Stronatti en su clásico La Venganza Será Terrible, y lo parte de lo recaudado era para aportar a la cooperativa e impulsar el trabajo de los sectores populares en los difíciles años posdictadura.

Durante el final de la caminata Siror explicó: “Esto nos pasa seguido y es importante rescatarlo. En cada recorrida encontramos vecinos, compañeras y a muchas personas que tienen los mejores recuerdos de los años peronistas y quieren seguir con un estado presente, compañero y que amplíe derechos. Porque siempre nos caracterizamos por escuchar, acompañar y hacer: siempre fue así cuando el peronismo gobernó en Luján. Siempre estuvimos con los más humildes, codo a codo e incentivando la participación popular”. Y concluyó: “Obviamente repartir nuestra boleta y hablar de lo que estamos haciendo es un hecho político. Ahora bien, hacer memoria colectiva es uno de los más poderosos ejercicios para saber qué tenemos que votar el 14 de noviembre”.