La causa pasará a la Unidad Fiscal de Investigaciones (UFI) 13 de Luján, a cargo de Leandro Marquiegui

Publicado: 8 de septiembre de 2008

La fiscal Yacobucci, encargada de investigar el crimen de Forza, Ferrón y Bina, tiene probado que el triple asesinato se cometió en General Rodríguez, exactamente en el lugar donde se encontraron los cuerpos.  Yacobucci propondría al juez que supervisa su tarea, Pagano Mata, que ambos se declaren incompetentes y que la causa pase a la provincia de Buenos Aires, lugar donde se cometió el delito mayor, los homicidios. Pero el expediente no saldría de manos de Yacobucci hacia las del juez federal de Zárate-Campana Faggionatto Márquez, sino a la Unidad Fiscal de Investigaciones (UFI) 13 de Luján, a cargo de Leandro Marquiegui, del fuero ordinario, y su superior, el fiscal general de Mercedes, Pablo Merola.Las conclusiónes son los siguientes:

– En el lugar se hallaron unas 15 vainas de los proyectiles con que mataron a Forza-Ferrón-Bina.

– Se encontraron también proyectiles, que, en una trayectoria de arriba hacia abajo, atravesaron los cuerpos y se enterraron en el suelo del descampado.

– Las lesiones producidas por esos proyectiles son vitales, es decir que produjeron la muerte de las víctimas.

– En el descampado aparecieron pequeños trozos de huesos, astillas, que fueron arrastradas por los proyectiles al atravesar los huesos.

– La ropa no estaba manchada salvo por la sangre y el barro en las rodillas, lo que hace pensar que cayeron arrodillados. La única tierra en la ropa es del mismo descampado.

– Según los informes, lo más probable es que dispararon tres hombres, dos con pistolas calibre 40 –el mismo que se usó en el doble asesinato de Unicenter– y una 9 milímetros.

– Como se sabe, a Leopoldo Bina le faltaba una oreja. Aunque se están haciendo estudios histopatológicos, los primeros indicios demostrarían que la oreja fue cortada, tal vez con una navaja. La otra hipótesis, que fueron roedores o un perro, aparece como más débil. Primero, porque ninguno de los otros dos cuerpos fue depredado. Segundo, porque el roedor o perro suele dejar las marcas de sus patas en el cuerpo, y esas marcas de patas no están.

Es cierto que en los últimos diez días quedó bastante clara la relación de Forza con los mexicanos detenidos en el laboratorio de Ingeniero Maschwitz y, en especial, con el argentino también detenido allí, Luis Marcelo Tarzia. La fiscal Yacobu- cci tiene acreditados los contactos telefónicos, algo que también consta en la causa que instruye Faggiona- tto Márquez. Sin embargo, eso no sería suficiente para la fiscal como prueba de que el asesinato se produjo por ese vínculo ni hay evidencias concretas de que el trío Forza-Ferrón-Bina entregó a la SIDE, la policía o la DEA los elementos para allanar la quinta de Maschwitz. Es más, existen otras hipótesis del triple crimen. Está probado por trece denuncias penales que Forza estaba en el negocio ilegal de los medicamentos robados de programas del Estado anti-sida, oncológicos y para enfermedades de la sangre. También está el hecho de que el propio Forza radicó una denuncia por amenazas contra Ibar Pérez Corradi, quien lo perseguía en razón de una deuda importante. Es por todo eso que la fiscal consideraría que no se puede determinar un único móvil del triple crimen. Y ese diagnóstico haría que derive el expediente a la Justicia ordinaria y no a la federal. Al fiscal de Luján y no al juez federal de Zárate-Campana. Habrá que ver entre hoy y mañana cuál es la decisión final de Yacobucci.