Jubilados de Luján denuncian que la Municipalidad y la Cooperativa no atienden sus reclamos

Publicado: 16 de abril de 2009

El Grupo de Jubilados Independientes (GJI) de Luján (Buenos Aires) expresó  su repudio a las autoridades municipales y a la Cooperativa Eléctrica (CESPLL) por la política “de puertas cerradas” hacia su organización.
El GJI, además de su permanente labor en defensa de los salarios y de la obra social de los jubilados, trabaja en dos iniciativas que considera de importancia: un proyecto de ordenanza que permita eximir del pago de tasas municipales a los jubilados con ingresos inferiores a los 1.500 pesos y tratativas con la CESPLL para que la empresa cooperativa estudie la posibilidad de brindar el servicio de televisión por cable.Los jubilados indicaron que  «estas propuestas  han chocado en las últimas semanas con la indiferencia y aún la mala disposición de funcionarios municipales y directivos de la CESPLL».

El proyecto de exención de tasas fue presentado al Departamento Ejecutivo y al Concejo Deliberante en mayo de 2008, sin que fuese tratado.
En marzo de 2009, el GJI solicitó una entrevista con la intendenta Graciela Rosso para plantearle su inquietud al respecto, pero sus integrantes fueron derivados a una reunión con el secretario de Gobierno, José Armaleo, quien los recibió la semana pasada. Si bien se prometió fijar fecha y hora para un nuevo encuentro, jubilidaos indicaron que hasta el momento no recieron la citación.

«La necesidad de que la CESPLL brinde un servicio más económico de televisión por cable es un antiguo reclamo del GJI, ante las altísimas tarifas de los prestadores privados. Sin embargo, desde la cooperativa se resisten a tratar la cuestión con los jubilados» dice el GIJ en un informe de prensa.
Esta semana, uno de los principales referentes del GJI –José Pedro Bonvecchi- intentó infructuosamente acordar una reunión con el Consejo de Administración de la Cooperativa, pero se vió frustrado ante los “problemas de agenda” de los directivos de la CESPLL.
Ante las reiteradas negativas y dilaciones, el GJI consideró denegada su solicitud y sus miembros decidieron presentar una nota con el reclamo por mesa de entradas.
Frente a esta situación, Bonvecchi lamentó la desidia de los funcionarios y de las autoridades de la empresa cooperativa. “Para los jubilados, todas las puertas están cerradas”, protestó.