Gastronomía en nuestra Ciudad
Luján cuenta con una oferta gastronómica de más de 100 restaurantes, bares, pizzerías, restaurantes de campo, cervecerías y parrillas. Esto nos pone en el horizonte no solo de una ciudad turística sino también como un polo gastronómico variado, competitivo y dinámico. Atención, calidad y variedad nos ponen en la mirada de miles de consumidores, que también podrían ser “exploradores de sabores y experiencias”.
Pero ¿en qué contexto se da este fenómeno? ¿Qué es la gastronomía? Algunos especialistas sobre el tema dicen que la gastronomía es una ciencia y a la vez un arte que estudia la relación del ser humano con su alimentación. También explican que el gastrónomo es el profesional que se encarga de ese arte y lo diferencian del cocinero. Allí tenemos, el primer debate, verdad?
A menudo se cree erróneamente que el término “gastronomía” únicamente tiene relación con el cocinar y todo aquello que sucede en torno a una mesa. Sin embargo, ésta es una pequeña parte del campo de estudio de dicha disciplina: no siempre se puede afirmar que un cocinero es un gastrónomo. La gastronomía está atravesada y determinada por componentes culturales, económicos e históricos.
Hoy se escucha mucho hablar sobre “cocina gourmet”, pero sepamos quién es ese personaje. Un gourmet, es una persona con delicado gusto y exquisito paladar, conocedor de los platos de cocina, significativos para un determinado tipo de consumidor. Tiene la capacidad de ser catador de diferentes gustos y texturas al poder probar el nivel de sabor, fineza y calidad de ciertos alimentos y vinos. Mezcla, crea e innova permanentemente.
Si la cocina es un lenguaje que busca provocar un efecto emocional en el receptor, podríamos catalogarla como arte. El paladar se educa como se educa el oído, los creadores cohabitan con sus intérpretes, las técnicas transforman las materias primas. La cocina se hace arte cuando se trasciende a sí misma y cuando genera experiencias en los comensales.
El gran maestro de la palabra, Jorge Luis Borges equiparó el paraíso con algún tipo de biblioteca. La salvación surgía para su alma, de la lectura eterna y circular, rodeado de manuscritos y libros.
Algunos vecinos de nuestra ciudad y curiosos turistas, tal vez le agregarían una buena mesa, cercana a una cocina humeante de sabores y magia. La gastronomía no es una experiencia destinada solo a la nutrición, también es la excusa a una experiencia estética y social.
Así, cerca de un asador criollo, de una barra de cerveza tirada o de un delicado plato de sushi, quienes vivimos en Lujan tenemos posibilidades de disfrute y encuentro únicas en la región.
Consejos para un Buen Asado
¿Carbón o leña?
Hacer un fuego con leña da mejor sabor pero demora más el encendido. Lo más práctico es el carbón, que se consigue fácilmente y da muy buen resultado. Evitar los carbones que chispean mucho porque se consumen muy rápido.
No se recomienda prenderlo usando alcohol o algún combustible porque quedará impregnado el gusto a combustión en la carne
¿Cómo elegir la carne?
Al elegir la carne, hay que ver que la grasa sea más bien blanca evitando las más amarillentas. El color de la carne tiene que ser tirando a rosáceo, suele ser más tierno.
Es ideal que en la parrilla haya variedad y siempre alguna achura, como chorizos y morcillas para el comienzo. Y en cuanto a la carne, 2 ó 3 cortes vacunos y alguno de cerdo completan perfectamente la propuesta.
Un secretito…
Podemos marinar la carne pintando el corte con abundante mostaza y luego agregarle chimichurri. Mandarlo a la heladera media hora como mínimo. Le dará un gusto especial.
¿Cómo colocar la carne en la parrilla?
Los cortes en la parrilla se colocan según el grosor y si tienen o no hueso. Los más gruesos tardan más por lo tanto son los primeros que deben ponerse. Y los que tienen hueso siempre se colocan del lado del hueso primero. Los cortes finos se dejan para el final ya que salen muy rápido. No se recomienda pinchar o hacer cortes porque de esta forma se pierden los jugos y la carne comienza a endurecerse. Recomendamos usar sal parrillera, sin abusar!
Maridaje ideal
Los comensales están divididos entre los fanáticos del Malbec y los del Cabernet, pero cualquiera de los dos son excelentes opciones para acompañar un lindo asadito y ¡Buen provecho!