Ejercitar la memoria: Legado y desafío actual
Este 24 de marzo no será igual a ningún otro. Hace 44 años que los 24 de marzo de cada año no volvieron a ser iguales para ningún habitante de esta Patria.
Cada historia individual y colectiva fue modificada en ese punto de inflexión, que resignificó la lucha de varias generaciones pero representada en una generación que creció después del horror de la segunda gran guerra y que se expandió por todo el mundo en los movimientos estudiantiles de los 60, la renovada lucha de sectores gremiales que reclamaban una más equitativa distribución de los ingresos, la defensa de los derechos de las minorías segregadas y una idea del Estado de bienestar que empezaba a ser cuestionada por las grandes corporaciones Industriales- las cuales mutarían a financieras- que en el plano Ideológico comenzaban a desplegar el Neoliberalismo como compendio de sustentación de las Ideas de quienes eran enemigos de sociedades más igualitarias y también de la Democracia.
Sostener el sistema y “eliminar” cualquier amenaza o cuestionamiento a las desigualdades de la sociedad occidental fue y sigue siendo el principal objetivo de la Creación de los organismos internacionales “por la paz”. Estas supra-instituciones que deberían sostener los sistemas financieros nacionales para convertirlos, mediante la financiarización de la economía, en sistemas dependientes y en el caso de los países periféricos en verdaderos sistemas de depredación de los recursos soberanos de las naciones.
El Fondo Monetario Internacional pareciera cumplir a pie juntillas el mandato de los denominados “Amos de la Humanidad” según los definió Adam Smith en “La Riqueza de las Naciones”.
La respuesta a la resistencia sobre este proceso de profundización de las desigualdades se mostró con crudeza en todos los países del mundo pero en particular en Latinoamérica, donde se libró a través del poder de las elites tránsfugas, depredadoras y apátridas que con sectores de las Fuerzas Armadas, como mano de obra descerebrada, pusieron en marcha verdaderas maquinarias de la muerte.
También jugaron un papel importante los medios de comunicación que se encargaron de difundir uno de los peores sentimientos que afectan o pueden afectar a una sociedad: el miedo. Particularmente no el miedo al otro u otra, que no es el miedo de los valientes- condición natural que debemos atravesar para ser verdaderamente Valientes- sino el miedo que moviliza como combustible a las fuerzas del odio.
En este tan particular 24 de marzo y ante la pandemia, quienes tenemos la obligación de respetar el legado de los 30.000 detenidos desaparecidos, sabemos que ellxs enfrentaron una situación aún peor y por eso nuestro mejor homenaje es trabajar, organizarnos y ser solidarios para que nuestro miedo, el que todo ser humano siente, se transforme en valentía, en empatía por lo diverso y en preparación para lo que viene.
Muchas definiciones del sentido común serán puestas en discusión después de este 24 de marzo y son aquellas por las que luchó esa generación de cuadros militantes: El Estado, la Salud Pública, La soberanía de los Recursos Naturales, La propiedad del Conocimiento como bien común están ya sufriendo modificaciones y como bien decía Marx “todo lo sólido se desvanece en el aire”. Este proceso, por sobretodo social, será el punto de partida para discutir la desigualdad en nuestros sistemas de gobierno, en el ejercicio de Derechos y disputar así, el concepto y sentido de la democracia.
Entonces, ya no alcanzará con discutir a partir del Consenso de Washington sino que deberemos empezar desde la Filosofía Política; discutir a Platón y a Aristóteles.
Cada 24 de marzo homenajeamos respetando un legado que para quienes pertenecemos al campo nacional y popular implica mayores responsabilidades, porque en Luján son 23 nuestros detenidxs desaparecidxs y desde el retorno de la democracia ha sido el Peronismo el que llevó y respetó en los niveles institucionales dicho legado.
El primer intendente peronista desde 1983, el Compañero Miguel Prince ingresó a San Martin 550 de la mano de nuestras Madres Ana y Rosita, la Compañera Intendenta Graciela Rosso puso en valor a Dardo Dorronzoro, figura emblemática por ser el artista y poeta desaparecido. A Dardo lo desaparecieron por Poeta y por respetar el espíritu del arte al servicio del cambio cultural.
Asimismo es destacable el rol fundamental de las organizaciones de Derechos Humanos que siempre sostuvieron vigente el reclamo de Memoria, Verdad y Justicia, y han sido esas mismas organizaciones las que mantuvieron viva esa llama de abajo hacia arriba, también cuando tuvimos gobiernos que “gritaron” silencios cómplices o reivindicaron a las dictaduras y sus correlatos en los gobiernos locales.
Ninguna generación es culpable de sus circunstancias pero si es responsable de qué hace en ellas o con ellas. Nuestra generación podrá enfrentar persecución política, gas pimienta, pistolas Taser pero nada comparado con el legado de quienes dieron la vida por sus ideales y con mucho menos, hicieron más. Principalmente dejarnos planteados y a disposición el desafío de luchar por una Patria Libre, Justa y Soberana.
Nota: Las opiniones de este artículo son exclusiva responsabilidad del autor