Desorden contagioso

Publicado: 8 de febrero de 2010

Nuestra sociedad esta organizada. Con muchos defectos. Algunos poco accesibles de cambiar, y otros que no deberían existir. Un ejemplo de desorden que no debería existir es el de los perros cimarrones. La ciudadanía de Lujan paga sus impuestos, el municipio los recauda, dispone de infraestructura para controlarlos, también afecta recursos de esos impuestos en el tema, pero es ineficiente.
Vivo en Lujan desde hace tres años, huyendo de la pestilente Capital Federal. Me asombro diariamente de muchas ineficiencias toleradas por sus ciudadanos, son las que se mencionan en la nota “Sociedad Organizada”
La suciedad en las calles, el río contaminado, el deterioro de la calidad de vida por esas causas, son problemas que cuesta comprender que los ciudadanos toleren de sus gobernantes municipales, cuando no cumplen con las funciones que les han sido encomendadas.
Percibo en la nota una visión nefasta relacionada con las peregrinaciones, sus abandonos de animales, estimando imposible que el comportamiento de los peregrinos mejore. Sin embargo en otros centros de peregrinación las cosas son distintas, Virgen del Valle, San Nicolás, sin irnos a la plaza de San Pedro, o el santuario de Lourdes, donde no se encuentra un papelito en el piso. Los peregrinos no son esencialmente alteradores del orden como es el caso de algunos grupos de piqueteros, son humanos que desean venerar a la Virgen de Lujan, y sentirse buenas personas.
Un desorden no es causa de permitir otro desorden. Si hay prostitución en la Terminal de ómnibus no es causa de considerar la Basílica como un albergue de perros cimarrones. Cada desorden invita a más desorden, y el orden invita al orden. Hay que tomar las cosas una por una y exigir que se cumpla aquello que forma parte de una sociedad organizada.
Cada uno tiene sus preferencias y prioridades, si le gustan los perros, arme un puesto sobre la calle Las Heras, y aconseje a aquellos que vienen con perros como hacer para que estos no queden abandonados. Yo por mi lado estuve aconsejando en Turismo, que pongan carteles pidiendo no arrojar desperdicios en la vía pública, (extrañamente no hay ninguno) y ubicar recipientes para basura por ese camino.
Es cierto eso que se menciona sobre algunos planes descansar, que están embruteciendo a la Sociedad, y que forman parte de la acción de gobierno que según parece ninguno de nosotros votó. Es otro tipo de desorden.

Fernando A Rivero CI 5.238.533