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En noviembre de 2019, en un rodaje de 12 horas, Catalina Zuloaga grabó su segundo cortometraje. En agosto de 2020, esta producción, realizada entre amigos y pensada para la facultad, fue seleccionada en un festival internacional, organizado por HBO y patrocinado por Warner Media.

Charlando con Luján en Línea, Catalina nos cuenta sobre la sorpresa de este reconocimiento, la inspiración detrás del guion, y cómo ve el lugar de la mujer en las producciones audiovisuales hoy.

“Hace una semana cumplí 23 años, y desde el 2016, estoy haciendo la Licenciatura en Artes Audiovisuales en la Universidad Nacional de las Artes. El año que viene, si todo sale bien, termino las 54 materias que componen la carrera y me recibo. En mi facultad, cada une puede elegir la orientación que desee desarrollar. Yo elegí realización, pero esto no impide que pueda ejercer otros roles.” Cuenta Catalina quien, además de dirigir, escribe guiones y se ha encargado de la dirección de arte en varios proyectos.

Volvemos el jueves, filmado en el Hotel la Paz y realizado por jóvenes estudiantes de cine, es su segundo cortometraje en el rol de directora. “Considero que es la segunda vez que dirijo un corto 100%. […] Siento que Volvemos el jueves es el primero en el que tomé más decisiones y (fueron) más conscientes.”

-¿De qué trata Volvemos el jueves?
Volvemos el jueves ocurre en una habitación de hotel. Trata de una señora mayor que tiene problemas de memoria, y que no puede recordar algo crucial que ocurrió recientemente. En ningún momento se dice explícitamente que tiene Alzheimer, pero a medida que transcurre el corto, van apareciendo indicios que lo denotan. La idea era jugar con lo incontrolable de la memoria, cómo el inconsciente decide por nosotres. Vilma, la protagonista, no puede decidir qué recuerda y qué no. Por ejemplo, recuerda que no puede abrir la puerta si su marido no está, o recuerda que tiene que tomar su medicación, pero no puede recordar algo tan básico como qué día es. Además, quería tocar el tema del trauma; cómo el trauma ayuda a moldear esta memoria selectiva. Pero no voy a explayarme en este punto para no pecar de spoiler.

-Además de dirigirlo, escribiste el guion. ¿Cómo surge la idea de esta historia?
-La idea del guion, la semillita digamos, surgió hace bastante. En el 2016, con una productora compuesta por personas de Luján, queríamos filmar en el Hotel de La Paz. La idea era filmar distintas historias y que cada una transcurriera en una habitación del hotel. Habíamos pactado que el género que aunaría las historias sería algo así como un thriller psicológico. La productora se disolvió y yo me quedé con la idea dando vueltas. En parte, mi inspiré en algo que me contó mi mamá. Ella me dijo que su abuelo tenía Alzheimer, y que por momentos no reconocía a su esposa. Este señor le decía a su propia esposa que se vaya, porque en cualquier momento iba a llegar su esposa y si veía a una mujer con él en su casa, se iba a enojar. Por otra parte, me inspiré en un cuento de Samanta Schweblin.

-En el momento en que decidiste ir adelante con el corto, ¿cómo convocaste a las demás personas del equipo para cubrir las diferentes áreas? En cuanto al elenco, ¿hubo casting? ¿Cómo fue?
-El corto lo realicé para la facultad, a pesar de haber sido completamente autogestivo. Al equipo técnico lo convoqué mientras estaba terminando de escribir el guion, y se los envié al breve. Ya había trabajado con todas las personas del equipo técnico en distintos proyectos, y sabía de su excelente desempeño. Aproximadamente, la mitad del equipo son personas de Luján, y el resto de capital, compañeres de la facultad. La mayoría, además de ser colegas, son muy amigues míos, así que la comunicación fue super fluida. Quedé más que contenta con el trabajo de todes, muy profesionales y talentosos, ¡y no lo digo porque sean mis amigues!

Lo que más me costó decidir fue quién iba a hacer el papel protagonista. Conocía a algunas actrices mayores que podían dar para el papel, pero la mayoría eran de capital. Y al contar con un presupuesto muy acotado, se hacía difícil el traslado. No podía exigirle a una persona mayor que se tome a un 57 para venir a Luján. Comencé mi búsqueda por estos pagos. Hice una lista de posibles candidatas, quería convocarlas personalmente y charlar con ellas. Tenía que tener mucho cuidado, porque al comienzo apuntaba a una actriz de 80 años, y tal vez, para una persona que está atravesando cierta etapa en su vida, puede ser medio fuerte tener que interpretar a una mujer que sufre senilidad. Durante los días en los que estuve pensado cómo hablar con las actrices, mis padres fueron a ver una obra a el Teatro La Mariana, Nada del amor me produce envidia, dirigida por Luis Vallejo. Cuando volvieron, mi mamá me dijo que la actriz de la obra era lo que estaba buscando para el protagónico de mi corto. Mi mamá sabe de teatro y es escritora, por lo cual confié en su criterio. Me comuniqué con Luis Vallejo y él me pasó el mail de Cristina Piovesan. Hablé con Cristina y pactamos juntarnos a tomar un café para charlar del proyecto. Cristina era más joven que lo que buscaba originalmente, pero aun así me pareció que sería perfecta para el papel. Después del primer ensayo, lo confirmé.

El corto quedó seleccionado en el NY Latino Film Festival. ¿Cómo fue enterarte de esta noticia?
-Me enteré que el corto había quedado seleccionado en el New York Latino Film Festival al mismo tiempo que me enteré que había sido enviado. Quienes se encargan de la difusión de las películas suelen ser les productores. Belén Morinigo, la productora general de TintAr Film, envió el cortometraje, junto con otros que produjo, aprovechando que durante ese día se había habilitado un código que permitía enviar producciones audiovisuales de forma gratuita. En agosto, Belén me envió un WhatsApp con una captura de pantalla del mail que le enviaron desde la plataforma del festival, donde avisaban que Volvemos el jueves había quedado seleccionado.

-Después de que tu corto haya quedado seleccionado en un festival internacional, ¿cómo se sigue? ¿Estás pensando en un próximo proyecto?
-Sí, ya tenía otros proyectos antes de la selección en el festival. Claro que este reconocimiento hace que a une le den más ganas de seguir filmando. Estoy desarrollando dos proyectos audiovisuales actualmente. Uno es un cortometraje para la última proyectual de mi carrera, que se filmaría el cuatrimestre que viene. Y el otro es un largometraje que, junto con Fara Bossi, estamos preproduciendo y escribiendo para nuestro proyecto de tesis. La idea es codirigirlo; estipulamos el rodaje para el invierno del 2021 o el verano 2021/2022.

-Me imagino que dejaste la vara muy alta, para vos misma, tanto como guionista como directora. Les pasa a muchos directores, o a muchos artistas en general, esto de querer «repetir la fórmula del éxito» o «si lo hice una vez, lo puedo hacer de nuevo». ¿Te sentís con esa «presión» de hacer algo mejor la próxima vez, o estas disfrutando el momento, sin pensar en el futuro?
-Como te decía antes, creo que este reconocimiento me da fuerzas para seguir creando. No creo que haya utilizado ninguna fórmula que deba repetir, cada proyecto tiene sus propias necesidades. Siempre intento dar lo mejor de mí. Suelo ser bastante autoexigente en general, así que no creo tener más presión de la que ya venía manejando -presión que yo misma me genero. Trato de tener objetivos relativamente altos, pero realizables. Lo más importante para mí es crear un audiovisual con el que yo y el equipo estemos contentos. Después, me encanta que la gente lo disfrute y que lo que realicemos pueda generar cosas en alguien. Pero principalmente quiero disfrutar lo que hago.

-Dejando el corto a un lado por un momento, ¿cómo vez el lugar de la mujer, detrás de cámara, en el cine hoy? Incluso hoy, en 2020, el mundo audiovisual o del cine, sigue siendo un sector con mayoría masculina.
-Creo que de a poco esto está cambiando. Últimamente están saliendo a la luz cada vez más realizaciones encabezadas por mujeres. Obvio que falta muchísimo por trabajar todavía, sobre todo en la industria más consolidada, aunque lo independiente no quede exento de machismos. Me sorprende, sobre todo, como habiendo tantas mujeres cursando en la facultad (no tengo datos exactos, pero somos más del 65% de les estudiantes), la mayoría de los realizadores que hay son varones. La mayoría de los roles que ocupamos son en dirección de arte o producción; es como que nos encasillaron. Pero por suerte, siento que nos estamos haciendo del lugar que merecemos, tanto en la facultad como en las producciones.

-¿Cuándo podremos ver Volvemos el jueves?
-Todavía no sé con certeza cuando va a salir a la luz públicamente. El corto fue enviado a otros festivales, de los cuales estamos esperando respuesta. Como este año fue tan particular, la mayoría de los festivales tuvieron que cambiar su modalidad. Pero creo que va a ser posible subirlo en enero del año que viene. Ni bien sepa les informo para que todes puedan verlo. Hay muchas cosas que dije que se van a entender una vez visto el corto, o hay otras que tuve que omitir para no develar el final.

“Volvemos el jueves” (2020)
Dirección y guion: Catalina Zuloaga
Asistencia de dirección: Leandro Chiurco
Producción General: Belén Morinigo
Dirección de Fotografía: Felipe Gusmerini
Cámara: Tomás Selemin/ Felipe Gusmerini
Gaffer: Tomás Romero
Dirección de Arte: Valentina Valderrey
Sonido directo: Agustín Pecile
Montaje: Gabriel Mac Dougall
Edición de sonido: Gabriel Mac Dougall/ Agustín Pecile
Elenco: Cristina Piovesan, Horacio Frezzia, Ramiro Dunogent y Axel Gonzalez
Una producción de Tintar Films, con el apoyo de TRESZORROS y ParesTV.

Publicado el domingo 27 de septiembre de 2020

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