Cristianismo, Judaísmo e Hinduismo
Es interesante observa a las festividades religiosas en las diversas corrientes espirituales y descubrir como las bases fundacionales de todas ellas, están incógnitamente unidas en una raíz común de verdad, amor, paz y eternidad.
En la Pascua Cristiana los devotos celebran la “Resurrección de Cristo”, a través de lo cual hay un grandioso mensaje esperanzador de eternidad. El alma trasciende la muerte física (la muerte del cuerpo). El alma trasciende la muerte por su condición de eternidad. “El Alma es Eterna”.
Virtudes para la humanidad
El mensaje de Cristo de “amor y misericordia” sigue tan vivo como siempre. Han aniquilado su cuerpo pero su mensaje vivirá por siempre en el corazón de la humanidad sean cristianos o no cristianos. El “Amor y la Verdad también son eternos”. La muerte ha sido tan solo un pasaje de transito que no ha podido borrar el mensaje del alma.
En la Pascua Judía (Pesaj en su idioma), la comunidad festeja la salida de Egipto, el pueblo hebreo se libera de la esclavitud y atraviesa el desierto en busca de la tierra prometida. El pueblo hebreo vive su “Resurrección de Libertad”. Trasciende la muerte de la esclavitud e inicia una etapa colmada de promesas y esperanzas. La libertad, el amor y la verdad son eternas.
La mirada desde oriente
Habitualmente solemos hablar de “Hinduismo”, para referirnos a la religión más antigua del planeta, pero ese término (hinduismo) se refiere solo a la nacionalidad de los nacidos en el Indostán (India) y no a su religión. Su verdadero nombre es la “Religión Original Eterna de las Deidades”, sus fieles son básicamente los seguidores del “Gita”, el libro más antiguo que existe sobre espiritualidad en la historia de la humanidad.
En India hay muchas fiestas religiosas, tal vez la más importante sea “Diwali” (la fiesta de las luces), el año nuevo Hindú. En ella la gente se prepara con mucho entusiasmo y felicidad para el nacimiento del nuevo año, una gran esperanza que hace que limpien y decoren sus casas, sus negocios y calles y llenen de lámparas y luces hasta el último rincón.
Las luces son para iluminar el camino a Dios, aquel que viene a terminar con la oscuridad, la oscuridad de la ignorancia que trae infelicidad, pobreza y dolor.
Esas lámparas representan la luz de sus propias almas, que se encienden cuando Dios viene a liberarlos a través del conocimiento y la “Tapasya” (meditación profunda que nos conecta con el Supremo). Aquí nuevamente la fe, la pureza y el amor a Dios trascienden la muerte.
Hacia un nuevo Paraíso
La ignorancia es la muerte, por haber olvidado nuestra naturaleza original y quienes verdaderamente somos. La esperanza de un nuevo mundo, un nuevo ciclo que comienza con el Paraíso, donde la muerte no existe como tal, ese es otro paradigma. Ese nuevo paradigma es en la luz y sin las oscuridades de la vida física humana, sin materialismo, sin ego, sin ídolos de barro y sin impurezas.
Al fin, una y otra vez La Verdad siempre trasciende a la muerte.
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