Conocé como se prueban en Luján los productos para que cumplan con las normas de calidad y seguridad
Shitsuke se define como un centro tecnológico que evalúa la conformidad de diferentes productos. Si bien se encuentran concentrados en la electrotecnología y la seguridad personal, están en condiciones de evaluar distintos tipos de productos que hoy se comercializan en el mercado.
Para que un producto se pueda vender, debe cumplir determinadas normas, y eso es lo que evalúa Shitsuke en sus laboratorios de Luján.
Si llega un electrodoméstico, se lo somete a todo tipo de pruebas para saber si es seguro, si consume lo que dicen o si cumple la función para lo cual fue fabricado.
Si llega una soga para armar un arnés, se la somete para saber si está en condiciones de soportar al operario sin cortarse.
Si prueban un zapato de seguridad, prueban que el cuero sea resitente y no provoque alergias, entre otras evaluaciones.
Por aquí pasan los productos de las empresas líderes. No importa que sea una marca reconocida o una que recién llega al mercado. Si no se testea, no se puede comercializar.
Angel Cirocco está al frente del proyecto. Es un especialista en tecnología que desde hace décadas se dedica a estas evaluaciones y está convencido de que no solo se prueban los productos para garantizar calidad: «sirve fundamentalmente para salvar vidas, un producto tiene que ser seguro» advierte.
«En la actualidad hay ocho cadenas de valor como la seguridad eléctrica, protección personal, juguetes, aceros y cemento para la construcción que deben ser evaluados obligatoriamente» destaca el especialista.
En su sede de la calle Carlos Pellegrini al 400, Shitsuke dispone de distintos elementos para probar si una lámapa ilumina lo que dice la etiqueta, o si un cable se incendia cuando recibe una sobrecarga. Si una luminaria resiste al vandalismo o si un guante protege lo suficiente. Esos son solo ejemplos de las cientos de pruebas que realizan a diario.
«Aquí no fabicamos ni producimos nada, no somos una industria. Lo que hacemos es evaluar si las fábricas cumplen las normas vigentes y emitimos los certificados» explicó Cirocco.
En su horizonte está la construcción de una nueva sede que permita desarrollar con mayor comodidad las labores cotidianas.
Shitsuke es la única empresa en su tipo en toda la provincia de Buenos Aires y forma parte del reducido puñado de laboratorios que con la misma rigurosidad existen en el país.
Su plantilla de empleados se compone fundamentalmente de profesionales lujanenses de una alta formación y constante incorporación de conocimiento. Desde ingenieros hasta técnicos y personal administrativo especializado.
«Hoy tenemos más de 500 clientes permanentes» destacan con orgullo desde la empresa.
Desde hace unos 17 años han ido creciendo e incorporando nuevas disciplinas de evaluación y compañías que buscan la preciada prueba para que los organismos administrativos aprueben cada producto.
«Tenemos un proyecto para que la aplicación de la tecnología ayude a la industria textil a salir de la situación en la cual está. Si se aplica una red de contención, el sector va a salir adelante, y esa salida es tecnológica» destacó Cirocco.
Shitsuke significa «Disciplina» y forma parte de las «5 S» en la técnica de gestión japonesa. Es por eso que el nombre buscar darle significado a la forma interna que tienen para trabajar y para asegurar que cada producto que pasa por el laboratorio de Luján cumple o no con las normas vigentes.





