A propósito del «Escollo electoral» de la Sra. Presidenta
Que la primera mandataria -cuyo desempeño al frente de la Nación deriva de la voluntad soberana de la mayoría de la ciudadanía, en comicios generales que toman todo el territorio como distrito único- diga que las elecciones configuran «un escollo» es una verdadera impostura.
Casi una falta de respeto a la institucionalidad, cuyas bases en materia de representación y responsabilidad política se asientan (o deberían asentarse, en algunos casos) en la legitimidad de origen que otorga -precisamente- «el voto universal, igual, secreto y obligatorio», tal como lo establece nuestra Carta Magna (reforma constitucional de 1994 mediante).
Eso sí: no puede haber aquí empate en el Senado. Según la Constitución, proyectos de esta naturaleza necesitan de la mayoría absoluta del total de los integrantes de cada Cámara (Art. 77, C. N.). En el Alto Cuerpo, no habrá proyecto válidamente aprobado sin 37 votos.
Buenos Aires, marzo 18 de 2009
Néstor Fabián Migueliz
nfmigueliz@gmail.com
abogado, investigador, iuspublicista