Con 79 y 77 años, se casaron Inés y Carlos

Publicado: 5 de marzo de 2010

Inés y Carlos, luego de dar el Sí.

En la mañana del viernes se casaron por civil y por iglesia Inés Lujan Pilar Campagna y Carlos José Muñoz. Ambos se conocieron en el Hogar Padre Varela en donde viven desde hace mucho tiempo. Ella tiene 79 años, médica jubilada, y él 77, ex municipal de Morón y chatarrero, entre otros trabajos.

Carlos fue un soltero empedernido. “Tarde…pero perdí y dije el si”, aseguró con picardía tras la boda. Confiesa que desde joven tuvo un vicio que, en más de una oportunidad, lo mandó “a la quiebra” : la carrera de caballos. Se jugaba todo en Palermo y San Isidro. “A La Plata, no. Quedaba muy lejos”. Nació .en el pueblo bonaerense de Blaquier, anduvo por todas partes hasta que se jubiló y se albergó en la entidad lujanense.

Inés Pilar, nacida y criada en Luján, se recibió de médica en la Universidad de Buenos Aires. Se especializó en anatomía patológica y trabajó en los hospitales Israelita y Zubizarreta junto al doctor Moisés Pola (“uno de los patólogos mas prestigiosos del `país”, afirma la abuela)

Ingresó al Hogar hace más de 10 años. Era soltera, se enamoró de un compañero del asilo y se casó. Quedó viuda hace 8 meses. Después se puso de novia con Carlos y tras seis meses hoy cumplió su nuevo sueño: el casamiento.

“Formalizamos nuestra relación cuando quede viuda pero yo sabia que Carlos me arrastraba el ala desde que entró al hogar. Pero estaba casada y no le daba ni bolilla”, confiesa, sonriente, Inés.

El casamiento civil fue, a las 10, en la delegación del Registro Nacional de las Personas de Jáuregui .Los casó el delegado de esa repartición, doctor Fabián Bracamonte y fueron testigos Elizabet Adriana Luca y Sandra González.

La boda tuvo lugar en la capilla del Hogar Padre Varela, colmada especialmente por los compañeros de la pareja. La ceremonia fue oficiada por el arzobispo emérito Rubén Di Monte y fueron padrinos Lidia Gallardo y Miguel Santos, empleada y enfermero de la entidad.

Después se sirvió un espectacular asado (“regado” con gaseosas) y todo terminó con un baile, incluido el tradicional vals.

Se supo que la pareja rechazó tanto irse de luna de miel como pasar una noche en un hotel de Luján (regalos que le habían ofrecido las autoridades del Hogar). Prefirieron quedarse en su nidito de amor: la habitación matrimonial de la institución que la flamante pareja ocupará de ahora en más hasta siempre.

Fuente: Dirección de Prensa Municipal