
Los CEDEARs que reparten ganancias: qué empresas pagan dividendos y cuándo
Detalles.
Entre las opciones que el inversor argentino tiene a su disposición, hay una que viene ganando especial protagonismo: los certificados de empresas extranjeras que distribuyen ganancias entre sus accionistas. Los cedears que pagan dividendos permiten cobrar en dólares, de manera periódica y sin moverse del mercado local, una porción de las utilidades de algunas de las compañías más grandes del mundo. La combinación de ingreso en moneda dura y exposición a marcas globales explica por qué se volvieron una opción cada vez más popular entre quienes buscan armar carteras con foco en renta.
Qué son los dividendos y cómo se cobran
Los dividendos son la porción de las ganancias que una empresa decide distribuir entre quienes poseen sus acciones. No todas las compañías los pagan, ni lo hacen con la misma frecuencia. Las empresas más jóvenes o las que están en pleno crecimiento suelen reinvertir todas sus utilidades en el negocio, mientras que las firmas más consolidadas, con flujos de caja estables, mantienen políticas regulares de distribución.
En el caso de los CEDEARs, el inversor argentino que tiene el certificado en cartera al momento del pago recibe automáticamente la porción que le corresponde, ajustada por el ratio de conversión del activo. La acreditación se hace en dólares directamente en la cuenta de inversión, sin necesidad de hacer ningún trámite adicional.
Qué sectores y empresas pagan
El menú de CEDEARs con dividendos es amplio y cubre prácticamente todos los sectores principales de la economía global. En consumo masivo se destacan compañías como Coca-Cola, PepsiCo, Procter & Gamble y McDonald’s, todas con décadas de pagos sostenidos. En el rubro de la energía, Chevron y Exxon Mobil mantienen políticas de dividendos crecientes y figuran entre las opciones con mejores rendimientos.
Las telecomunicaciones también son protagonistas. AT&T y Verizon, dos gigantes estadounidenses del sector, suelen ofrecer rendimientos superiores al cuatro por ciento anual en dólares, lo que las posiciona entre las más buscadas para estrategias de renta. En salud, Merck, Bristol-Myers Squibb y Johnson & Johnson distribuyen ganancias trimestralmente. Y en tecnología, aunque los pagos suelen ser más bajos en proporción al precio de la acción, Apple, Microsoft y Visa figuran entre las compañías que reparten utilidades de manera estable.
La frecuencia de los pagos
La mayoría de las empresas estadounidenses paga dividendos cuatro veces al año, una vez por trimestre. Algunas firmas europeas y de otras regiones lo hacen semestralmente, y unas pocas reparten una sola vez al año. Eso significa que, armando una cartera con CEDEARs de distintas compañías, se puede lograr un flujo de ingresos prácticamente todos los meses.
Un mes típico puede incluir pagos de quince a treinta empresas distintas, dependiendo del momento del trimestre. Los meses cercanos al cierre de cada trimestre, como marzo, junio, septiembre y diciembre, suelen ser los más cargados de pagos, ya que muchas compañías estadounidenses concentran ahí su distribución.
Cómo funcionan las fechas clave
Hay un concepto importante para tener presente: la fecha ex-dividendo, también llamada fecha de corte. Es el día a partir del cual quienes compren la acción ya no tienen derecho a cobrar el próximo dividendo. Para asegurarse el pago, conviene tener el CEDEAR en cartera al menos cuarenta y ocho horas hábiles antes de esa fecha.
Una vez que la empresa hace el pago en su mercado de origen, el dividendo se transfiere al país a través del banco custodio y se acredita en la cuenta del inversor. Ese proceso puede demorar entre dos y cuatro días hábiles, según la plataforma y la empresa.
Lo que conviene tener en cuenta
Aunque la lógica del cobro es simple, hay algunos puntos a considerar antes de armar una cartera con foco en dividendos. El primero es la retención en origen. Estados Unidos aplica un descuento sobre los dividendos pagados a inversores extranjeros, que generalmente es del treinta por ciento. Es decir, lo que efectivamente cobra el inversor argentino es el dividendo neto, no el bruto anunciado por la empresa.
Las comisiones también juegan un papel. La Caja de Valores y el broker suelen aplicar pequeños costos sobre la operación, que conviene tener identificados antes de comparar rendimientos entre distintas alternativas.
Por último, no menos importante, el ratio de conversión. Cada CEDEAR representa una porción de la acción original, no la acción completa. Si una empresa paga dos dólares por acción y el ratio del CEDEAR es diez a uno, cada CEDEAR cobra veinte centavos. Conocer ese dato es clave para entender cuánto se cobra efectivamente y armar las cuentas correctamente.
Una estrategia que crece
La idea de armar una cartera con foco en dividendos tiene varios atractivos para el inversor argentino. Genera un flujo de ingresos periódico en dólares, sin necesidad de vender el activo. Esos ingresos, además, se pueden reinvertir en nuevos CEDEARs, acelerando el crecimiento del capital con el paso del tiempo. Y mantiene una exposición a empresas globales sólidas, que ya están entre las más grandes del mundo.
No es una fórmula mágica. Las cotizaciones de las acciones suben y bajan, y el rendimiento del CEDEAR refleja también la evolución del dólar contado con liquidación, lo que puede generar volatilidad en pesos. Pero como complemento dentro de una cartera diversificada, los CEDEARs con dividendos ofrecen una posibilidad que hace unos años parecía lejana para el ahorrista común: cobrar regularmente en moneda dura sin moverse de una aplicación argentina.
Publicado el viernes 10 de julio de 2026