Domingo 25 de julio de 2021
→ Ver pronóstico

  • 11°C
  • H: 87%
  • P: 1013
  • V: Sudoeste

La realidad social de nuestro país, para un gran sector de adolescentes y jóvenes, está estancada en el des-animo, la falta de motivación para superarse y rodeada de discursos de adultos sean estos mitómanos, negacionistas o de escape vía Ezeiza.

Un túnel

Quienes transitamos la escucha y el acompañamiento social y solidario lo vemos a diario: pibes y pibas enfrascados en un aquí y ahora efímero, de pantalla, de “boludeo” y de des-interés por la realidad. No es para menos si la realidad los excluye sistemáticamente de oportunidades y sueños.
Ser adolescente en esta época es casi una aventura de Ulises. La diferencia con aquel héroe griego es que nuestros hijos e hijas no tienen una isla a la que dirigirse, un lugar seguro, seco y esperanzador capaz de hacerles soportar una y otra prueba, una y otra Odisea.

Las estadísticas oficiales muestran un avance descomunal en los últimos 10 años de las llamadas “patologías de vulnerabilidad social” (Adicciones, alcoholismo, delincuencia, abandono escolar, suicidios, embarazos adolescentes no deseados, E.T.S., etc.).

Algo de luz

La pandemia nos aportó una gran lupa y ella ayudó a visibilizar y valorizar recursos e instituciones que aun disponemos: La Escuela y los Clubes. Educación y Deporte.
Es cierto que la escuela y los clubes tienen moretones, agujeros y hacen lo que pueden con lo poco que tienen, pero aún están de pie y eso no es poco…

Ambas instituciones continúan brindando contención, escucha, mirada y aportan herramientas y valores a cada uno de nuestras hijas e hijos. En una cancha de básquet o en un aula suceden cosas maravillosas…

En estos 18 meses hemos aprendido la lección porque lo que sucede en la escuela y en el club es único desde lo vincular, lo social y la transmisión de “habilidades blandas” como la disciplina, el compañerismo, el trabajo en equipo, el esfuerzo, la renuncia al ego, la resistencia y los sueños.
Cientos de pibes y pibas extrañaron el aula y la cancha.

La pelota

Tomemos a nuestro Club Lujan como un posible ejemplo. Un pequeño club de la C, con un magro presupuesto, con sponsors que se caen pero con socios y dirigentes que aportan y sostienen su pasión como pueden, está marcando el rumbo, aun en un contexto socio-económico adverso. Lo marca cuando proyecta objetivos que incluyen a sus jóvenes deportistas en formación.
Esos pibes siguen recibiendo herramientas y valores del grupo de formadores semana tras semana y mes a mes. Herramientas que podrán servirles cuando ingresen al mundo adulto, al mundo del trabajo y de las oportunidades escasas.

La disciplina del deportista es semilla de resiliencia y de valor para levantarse todas las mañanas y salir a entrenar, a laburar, llevar el mango a casa o estudiar toda la noche para rendir un final en la universidad.
Actualmente el club cuenta con 14 jugadores provenientes de sus divisiones formativas, de un total de 28 jugadores en el plantel superior. Sí! , 14 de 28 ! Un porcentaje altísimo para la categoría y tal vez rozando la de instituciones señeras como Velez o River, que cuentan con escuelas, pensiones y hasta universidad en el caso del club de Nuñez. La gran mayoría de este grupo ya debutó en primera.
Así se manifiesta un perfecto equilibrio entre jugadores experimentados y jóvenes que aprenden de ellos. Esos «veteranos» son ejemplo de esfuerzo, auto-superación y trabajo diario.

Los «novatos» son: Tomas Gulo, Damián Iglesias, Francisco Lemos, Esteban Lobos, Román López, Maros Giacovino, Juan Román López, Ulises Bustos, Simón Martínez, Gonzalo Campos, Enzo Laurino, Mateo Irrazabal, Facundo García y Andrés Rodríguez.
Ellos están viviendo en tiempo real como sus sueños se van realizando de a poquito, a base de trabajo, rutina, amor y pasión en la tarea, disciplina y sobre todo con familias que vienen bancándolos desde hace años.

El futuro

Si pudiéramos como sociedad entender que hoy estamos sembrando futuro, nuestra actitud hacia nuestros adolescentes debería ser otra.
Son ellos los que en 20 años estarán al frente de nuestro país, como ciudadanos adultos padres, madres, empleados, profesionales o dirigentes sociales o políticos.

Aquellos “14 Ulises” del club Lujan, como tantos otros, están mostrando lo que tienen porque hay adultos que los formaron y que les están dando en su pequeña medida Oportunidades para que sean ellos mismos, para que su subjetividad brote y madure.

Si continuamos negándoles oportunidades de desarrollo, negándoles un futuro a cambio de migajas de pan y circo, nuestro propio mañana será sombrío.
Estamos a tiempo: Defendamos la Escuela y a los Clubes y a toda la magia que sucede en ellos.

Nota: Las opiniones de este artículo son responsabilidad del autor.

Publicado el domingo 18 de julio de 2021

Lujan en linea se reserva el derecho de anular los comentarios que incluyan contenido ofensivo, inapropiado o sin la verdadera identidad del usuario. Este sitio no es reponsable de los contenidos vertidos en el espacio de comentarios. Este espacio está ideado para comentar sobre el tema de cada nota. Comentarios sobre otras temáticas podrán ser eliminados.