“Sacó el revólver y empezó a gatillar, le di todo el dinero y me pedía más”

Andrés Torres, con un vendaje en su mano izquierda, regresó a saludar a sus compañeras de trabajo y contó lo sucedido
Luego de brutal asalto cometido en la tarde del sábado en una librería céntrica, Andrés Torres contó a Luján en línea cómo se sucedieron los hechos y los pensamientos que se le cruzaron en esos pocos segundos cuándo un delincuente abrió fuego sobre él. Un hecho de inseguridad atípico donde la vida estuvo en riesgo.
Torres, se encontraba al frente del local y estaba junto a una empleada y una clienta: “Veo que para una moto, yo estaba en la caja y veo dos chicos, uno baja y ahí sospeché, guarde mi billetera y él dudó, pero avanzó y con voz de drogado o borracho me dijo eh amigo, un juguete“.
El joven delicuente intentó varios diparos, pero por más que que se escuchaba el ruido del gatillo, las primeras balas no salieron. Un instante después el tiro salió y le dio en el antebrazo de Torres, con orificio de entrada y salida. Milagrosamente, la bala no le dañó ningún punto vital.
“Cuándo lo escuché dije chau, soy boleta. A medida que se fue acercando, yo salgo de la caja, me ve que no tengo nada y ahí sacó el revólver y empezó a gatillar”.
El hecho ocurrió poco antes de las 18 del sábado en la librería y juguetería “Ana C. Pérez” ubicada en Lavalle al 500, donde la víctima trabaja como encargado.
Torres contó que no había mucho dinero en la caja pero se lo dio todo. Sin embargo eso no conformó al delincuente que con tono nervioso le pedía insistentemente más.
“Me marcaba con el revolver arriba de la caja y temblaba, hasta que salió el disparo y me pega en el brazo, si me apunta… me pega directamente en el cuerpo” dijo.
Contó que luego del disparo, el cómplice que aguardaba en la moto gritó “Vamos que ya está” y escaparon del lugar.
Mientras tanto, Torres se arrojó herido al piso sin saber en realidad cual era la gravedad de la lesión, ya que veía sangre pero no advertía dolor.
Segundos después llamó al cuerpo de Bomberos, del cual es miembro, y recibió las primeras curaciones. Fue trasladado de inmediato al Hospital Municipal donde le tomaron placas y constataron que no había riesgo mayores.
“En 39 años esta es la primera vez que me pasa algo así. Uno sabe que siempre le pueden robar o que puede correr riesgos, pero nunca esto” concluyó.
Andrés Torres agradeció a sus amigos del cuerpo de Bomberos por la rápida atención.
